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martes, 15 de diciembre de 2015

Canto a Haydée Santamaría



Publicado en


Diviso en la lontananza unos navíos con sus mástiles y sus banderas en el tope del asta y vuelvo a pensar en los elevados afanes patrióticos de Haydee Santamaría.


Caminaba sobre la tierra y vi una montaña cuya grandeza era tan elevaba que desafiaba las nubes sin lastimarlas. Seguí extasiado observando con celo aquel romance mórbido entre la montaña y las nubes. En ese preciso instante la excitación que me producía la fuerza de la pasión me hizo despertar de aquel sueño y al volver a la realidad me encontré con la prestancia de un símbolo épico que con su coraje y su extraordinario valor de mujer aferrada a sus ideales dio cátedras de consistencia en el centro del campo de batalla de sus convicciones.

jueves, 14 de mayo de 2015

La luz de Haydée Santamaría «hacía que todo se viera»

Por Mercedes Rodríguez García, publicado en La tecla con café


 Pasaron ya los aniversarios del Asalto al Moncada, del asesinato de Abel, de la muerte Haydée. Sus hijos, Celia María y Abel Enrique Hart Santamaría, perdieron la vida en un accidente del tránsito ocurrido en La Habana, el 7 de septiembre de 2008. De la primera, dedicado a su hermano, fue presentado en Villa Clara, un libro sobre su madre, de quien también habla en esta entrevista, que hoy reedito por su plena y trascendente vigencia.
Coincidí con Celia María Hart Santamaría en dos ocasiones, siempre durante actividades de esas que llaman oficiales o protocolares y en las cuales la alta jerarquía de los visitantes marca pautas y circunvala el acceso. En ninguna me fue posible conversar tranquilamente con la hija de la Heroína del Moncada.

lunes, 5 de enero de 2015

Haydée hace falta tu voz

Palabras de Pedro Pablo Rodríguez en la presentación del libro-homenaje a Haydée Santamaría Cuadrado, Haydée, hace falta tu voz, de Ediciones Ojalá
Nunca traté a Haydée Santamaría. La vi en diversas actividades de la Casa de las Américas y en alguna visita a la Universidad de La Habana. Desde entonces conocí más de una anécdota acerca de su persona, de su carácter. Tuve —y tengo, sobre todo— la imagen proyectada por ella sobre el pueblo cubano, no solo la de la heroína del Moncada, sino la idea de la mujer inteligente y sensible, justiciera siempre, enemiga de los privilegios, las vanidades, el egoísmo. La que, más que una dirigente, aún es vista como un símbolo de la Revolución Cubana por encima de cualquier cargo, como Celia y como Che. La que todos respetamos, amamos y quisiéramos ahora a nuestro lado con su cubanía plena y popular, con la finura y elegancia espiritual que brotan natural y espontáneamente, y que se enriquecen y embellecen más cuando la vida se dedica a servir y se es original, autentico, y, por tanto, verdadero.

viernes, 21 de noviembre de 2014

Haydée: Morir sin una bala en el rifle

 Mirada de quien fue testigo del infierno, dice su hija Celia María. Ojos de sobreviviente, de resucitada dice Cintio Vitier, “ojos (…) agresivos de amor ante la catástrofe inminente de una injusticia intolerable”, y añade “(…) en verdad Haydée era ante todo madre”: Hablaba del Moncada como una madre habla de un parto. Su maternidad expansiva, evoca Silvio.
Todos hablan de sus ojos, de los ojos de la heroína. Todos hablan de orfandad cuando hablan de su muerte, su suicidio. Parece que la intensidad de su espíritu hablaba en sus pupilas, y que fue madre más que de sus hijos, más que de hombres o de mujeres. Parece que se le extraña.
“Haydée, hace falta tu voz”, le dice Fina García-Marruz. Es lógico: la voz de la madre siempre se añora, ella es guía, ve más allá porque es más alta, acoge en brazos tibios ante la confusión o la tristeza, protege con su falda como un ala, y es fuerte porque nos carga.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Haydée, de Fina García-Marruz

Qué viva en el retrato. Qué imposible
que haya huido de ti ya toda vida
y estés en un papel frágil tan viva.
Cómo es que puede tanto lo imposible.

Tu pelo rizadillo, descuidado
siempre un poco, tu blusa americana.
La boca, aún entreabierta a la palabra,
los ojos, aún del crimen alarmados.

Tu voz chillada escucho, malcriada
del dolor, de la patria consentida.
Tu voz tenía cadencia larga

del clarín, que una sola nota aguda
por el héroe muerto en la batalla.
Hace falta tu voz, amiga, hoy muda.


Poema inédito

sábado, 15 de noviembre de 2014

La misteriosa fuerza de la fragilidad


Por: Graziella Pogolotti
Celia María Hart Santamaría nos dejó preciosos testimonios sobre Haydée, su madre, publicados ahora, junto a otras evocaciones, por Ojalá. Las remembranzas íntimas revelan rasgos esenciales de aquella excepcional personalidad. Cuando ya Haydée no estaba entre nosotros, Celia María visitó la cárcel de Guanajay. La minúscula celda, compartida con Melba, tenía un duro y estrecho camastro. Fue un difícil tiempo de silencio, después de los preparativos del Moncada, el combate, los ojos arrancados del más querido entre todos los hermanos y el cuerpo destrozado de Boris, el novio.

viernes, 2 de mayo de 2014

Apuntes para una canción a Yeyé

Por:  Silvio Rodríguez
Quien indague por qué Casa de las Américas nos abrió sus puertas para que cantáramos en febrero de 1968, debe saber que aquel ademán solidario no salió del vacío, y menos porque abundaran noticias felices sobre los jóvenes trovadores. Por entonces era habitual que nos precediera una aureola de conflictivos, palabrita que solía usarse como sinónimo de “ten cuidado con ese”. Quizá por ello, antes de la primera invitación a cantar, Haydeé Santamaría en persona se reunió con nosotros y se informó de primera mano de nuestras procedencias y correrías, así como de nuestra forma de entender temas universales y del patio.
¿Qué determinó el interés inicial? Alguien dijo que quien primero le habló a Haydeé de aquel grupo de trovadores fue Santiago Álvarez. Lo creo, porque conocí bien a Santiago. ¿Cómo fue la comunicación inicial con ella? Aunque parezca raro, en cierta medida por nuestro repertorio. Digo que puede parecer extraño porque llegamos por un auspicio del Centro de la Canción Protesta y nuestro arsenal no era pródigo en el tipo de canción que solía clasificarse como tal. Es decir, cuando llegamos frente a Haydeé habíamos escrito escasos temas sobre la guerra en Viet-Nam, la discriminación racial y el antimperialismo.

jueves, 17 de abril de 2014

Carta de Gabriel García Márquez a Haydée


Nota: A  propósito de la muerte del Gabo dejo esta carta que hace 44 años le escribió a Haydée. 

Barcelona, 20. VIII.701
Mi querida Haydée:

No te imaginas qué contento estoy con la noticia de que hay un Macondo2 cubano, y cuánto me emocionó conocer por tu discurso los pormenores de su nacimiento. No tengo ninguna preocupación por su destino: ese Macondo resistirá a todos los vientos, porque no ha sido creado bajo el signo de la soledad, como el otro, sino bajo el signo milenario de la solidaridad. Será un pueblo indestructible, ya lo verás.

jueves, 20 de febrero de 2014

Mujeres que hicieron historia

Publicado por Amaya Saborit Alfonso en granmacubaweb.cu
Las páginas de una nación se construyen sobre sueños, deseos, vidas... se construyen sobre sangre, valor y entrega. Rememorar episodios de la vida de estas dos mujeres hace no solo admirar la trayectoria de quienes supieron defender sus ideales patrióticos, si no, repensar y vivenciar sus momentos, sus decisiones y su visión revolucionaria.
Para nadie resultan ajenos los sucesos acontecidos en el cuartel Moncada ni la historia de quienes marcaron pautas en el camino hacia la realización valedera de nuestra Revolución: Melba Hernández Rodríguez del Rey y Haydée Santamaría Cuadrado son mujeres que forman parte de esa historia. Una historia plagada de líderes, de compatriotas insignes, de héroes verdaderos.

miércoles, 5 de febrero de 2014

También en los Cinco, los Santamaría



Celia fue una revolucionaria visceral. Llevaba por dentro a José Martí desde la más temprana adolescencia. Sus mayores pasiones, hasta sus últimos momentos, fueron Fidel y la Revolución, a los que hay que añadir, ¿cómo bella obsesión?, su amor por los Cinco Héroes. Su máxima era, “hay que hacer más cosas”, no es suficiente todavía.
Nota Introductoria, Norma M Ruiz Santamaría

Varias  fueron las cartas cruzadas entre Celia Hart Santamaría y los héroes cubanos prisioneros en los Estados Unidos. Hasta su muerte en 2008 estuvo la hija de Haydée escribiéndole a aquellos hombres que como su madre, lo dieron todo por la Revolución. A ellos dedicó el libro Les debo verlos libres, publicado por la sociedad cultural José Martí en 2009.
“Tenemos Cinco presos de guerra que, en aquellos momentos trágicos, dieron su libertad por nosotros, y debemos traerlos de vuelta, haciendo uso de las leyes, pero ellas solas no bastan. Ni bastan sus fotos colgadas en las tiendas. (…) Ellos saldrán liberados cuando dentro sean más peligrosos que afuera, como diría el hermano de René”. Contraportada, Celia Hart.


martes, 21 de enero de 2014

Hacer es el mejor modo de decir

Portada del libro
 Por Norma Ruiz Santamaría
Una vez más el poder de convocatoria de Haydée Santamaría fue más fuerte que todo, su carisma natural permitió llenar la sala Manuel Galich de la Casa de las Américas en La Habana, durante la presentación del primer libro publicado en Cuba de su hija Celia María Hart Santamaría.
Celia decidió y preparó esta edición cubana antes de desaparecer físicamente de este planeta, y la fiel "Chela" Rodríguez y su prima Norma Maria Ruiz Santamaría vencieron todas las dificultades materiales, que debe afrontar Cuba para poder imprimir un libro (gracias al "querido" bloqueo de los vecinos del Norte) y han hecho realidad este sueño deseado y madurado en muchos años.
Celia nos permite curiosear el lado más íntimo de su madre, nos lleva, tomándonos de la mano, adentro de sus reflexiones sobre el asalto al cuartel Moncada, en los meandros de sus emociones poco después de la derrota del 26 de julio, cuando Haydée desde la prisión de Guanajay les escribe a sus padres, casi nos permite tocar con los dedos la camaradería que la ató a personajes históricos y revolucionarios como el Che Guevara y Celia Sánchez... y como desde el principio del movimiento revolucionario, tuvo una confianza "en forma total" en Fidel Castro, el hombre de Cuba y la convicción de que el tenía que vivir mucho tiempo.

jueves, 16 de enero de 2014

Museo Abel Santamaría: El eterno 25 de julio de 1953 (+Galería de fotos)

Fidel arrancó el almanaque del 24-7
Marianela González • La Habana
Fotos: Cortesía de la autora
  Con las manos atadas y conducido por varios militares, Fidel Castro llega a la Sierra Maestra tras el revés del Moncada. En una esquina del recinto donde lo mantienen prisionero, logra reconocer a dos mujeres también cautivas, visiblemente maltratadas.
–¿Puedo ir al baño?, pregunta Fidel al guardia.
Una vez solo, aún atado, logra acercarse a una de ellas.
–Yeyé –le susurra al oído–, diles a tus padres que saquen todo del apartamento y lo conserven bien. Cuando triunfe la Revolución, los cubanos y el mundo entero podrán saber dónde comenzó todo.
“Las ideas no se matan”, le había dicho a Fidel el militar que lo capturó. La orden había sido asesinarlo: el líder revolucionario no podía llegar vivo a Santiago de Cuba.
Poco tiempo después, la familia Santamaría Cuadrado entraba en el apartamento 603 del edificio situado en 25 y O, en el Vedado capitalino, y trasladaba todos los muebles y objetos de la casa hasta su vivienda en el poblado de Encrucijada, en la provincia de Las Villas. Allí estuvieron guardados, con celo de madre, hasta 1964. Nueve años más tarde, el apartamento donde se trazó hasta el más mínimo detalle de la lucha revolucionaria contra Batista, se convertiría en Museo Nacional.

martes, 7 de enero de 2014

Un poema de Fina para Haydée (Audio de Sara González)


Revolucionarios valiosos como Celia Sánchez, Frank País o Ernesto Guevara, entre otros, también hallaron cabida en la enorme sensibilidad de Haydée, quien les profesó un intenso cariño. Quizo la providencia que su partida a la eternidad acaeciera el mismo año del deceso de su querida Celia. El 28 de julio de 1980 dijo adiós a la vida en momento y circunstancias por ella escogidos.
Unos días después, la poetisa Fina García Marruz le dedicaba estos versos:

“Pónganle a la suicida una hoja en la sien /Una siempreviva en el hueco del cuello. /Cúbranla con flores, como a Ofelia. /Los que la amaron, se han quedado huérfanos /Cúbranla con la ternura de las lágrimas. /Vuélvanse rocío que refresque su duelo. /Y si la piedad de las flores no bastase /Díganle al oído que todo ha sido un sueño. /Ríndanle honores como a una valiente /Que perdió solo su última batalla. /No se quede en su hora inconsolable /Sus hechos, no vayan al olvido de la hierba. /Que sean recogidos uno a uno, /Allí donde la luz no olvida a sus guerreros”.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Haydéee, una mujer de hechos y acciones notables



Wilmina Chapman Peralta
La mujer cubana escribe con su diario accionar, importantes páginas de gloria en todas las esferas de la vida en la mayor de las Antillas.
Por esa y otras razones, a veces, resulta un tanto complicado expresar en breves líneas semblanzas de la existencia y obra de mujeres sobresalientes, como es el caso de Haydée Santamaría Cuadrado, quien falleciera el día 28 de julio del año 1980.
Su existencia estuvo llena de hechos y acciones notables, tanto en la lucha urbana como en las montañas de la Sierra Maestra. A lo largo de la lucha revolucionaria y posteriormente en las transformaciones de la sociedad cubana.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Haydée y Melba: Fuego a flor de piel



Publicado por Raiza Martin Lobo en http://la-guantanamera.blogspot.com


Durante los más de cien años de luchas por la libertad de nuestra Patria las mujeres ha tenido un papel importante, pero la heroica acción del 26 de Julio de 1953, la cual marcó la última etapa de liberación nacional.
En esta acción, participaron las valientes heroínas Haydée Santamaría y Melba Hernández, las dos únicas mujeres que participaron en el ataque al cuartel Moncada, el 26 de julio de 1953, año en que se cumplía, precisamente, el centenario del nacimiento del Héroe Nacional de Cuba, José Martí.

martes, 17 de septiembre de 2013

Temple moral de hierro, ética y entrega



Por: Joel Lachataignerais Popa 
Me resulta imposible recordar a Haydée Santamaría Cuadrado, como un estático cuadro, como una fotografía fría y lejana. Es inevitable alcanzar en mi memoria su desprendimiento, su ternura, la eterna humanidad que llevaba dentro y una contagiosa alegría juvenil que la ataba a cuanta tarea estuviera entorno, especialmente entre los jóvenes y particularmente con los niños. Cuando aquel 28 de julio de 1980 la noticia de su muerte sacudió el país, lo primero que me vino a la memoria fue aquellas frases suyas que evocaban a cada paso la figura de Abel, el hermano entrañable: Nunca se acostumbró a la muerte del segundo Jefe del Movimiento de los sucesos el 26 de Julio.

lunes, 26 de agosto de 2013

La otra heroína



"Melba es la que recuerda todas las cosas con mayor exactitud. Yo no recuerdo con precisión las horas, tal vez ella tampoco ahora, después de tantas cosas y tantos años, pero antes, cuando nos poníamos a hablar de aquellas horas, a ella le era más fácil reconocer los hechos en detalles", dijo en cierta ocasión Haydée Santamaría al evocar pasajes de aquella gesta heroica en la que tanto ella como Melba Hernández participaron activamente.
Como las dos únicas mujeres del grupo de jóvenes que el 26 de Julio de 1953 asaltó el cuartel Moncada, Haydée pensaba constantemente en los que llevaron a cabo la acción y en Fidel.

jueves, 22 de agosto de 2013

Las flores del Moncada (+ Galería de Fotos)



En la madrugada del 26 de julio de 1953 la doctora Melba Hernández y Haydée Santamaría caminaban de un lugar a otro. Primero cociendo galones militares en los uniformes, después planchándolos, luego riendo y recibiendo a quienes unidos por un mismo ideal ponían al servicio de la patria su más alta posesión: la vida.
Las mujeres en el Moncada
En la granjita Siboney, a unos 15 kilómetros de la ciudad de Santiago de Cuba la Generación del Centenario de Martí se alistaba para desatar la definitiva etapa de la lucha libertaria en esta Isla.
Jóvenes de diferentes estratos sociales bromeaban mientras aún no sabían si verían el siguiente atardecer. Junto a ellos, infundiéndoles fuerzas con su ejemplo, estas mujeres acompañaban las últimas horas del amanecer del domingo de la Santa Ana que cambiaría su silencio por el sonido de las ametralladoras y el goce de los carnavales santiagueros por la tortura y la caza vil.

viernes, 16 de agosto de 2013

La última mártir del Moncada


Así titula el doctor Alberto Taboada un artículo referido a las palabras del Comandante de la Revolución  Juan Almeida Bosque, quien califico a la Heroína del Moncada, Haydée Santamaría desaparecida a finales de julio a finales de 1980, como la última mártir de aquellos hechos que abrieron el camino a la insurrección armada contra el régimen batistiano.
  En su trabajo apunta Taboada los horrores padecidos por la excelsa villaclareña  en los calabozos del cuartel Moncada, donde los esbirros no tuvieron la más mínima consideración con ella y Melba Hernández, recluidas ambas tras ser apresadas en el Hospital Civil Saturnino Lora, donde combatieron heroicamente a las ordenes de Abel.

martes, 13 de agosto de 2013

Las «extrañas» maletas de Haydée y Melba


Fue muy curiosa y arriesgada la manera en que ambas revolucionarias llevaron armas y municiones en tren hacia Santiago de Cuba

Por:  Luis Hernández Serrano
Cuando los asaltantes ya estaban a punto de partir hacia Santiago de Cuba y Bayamo, Fidel llegó a la casa de Haydée Santamaría y le dijo: «Prepárate, que vas a ver a Abel».
Poco después, ya en el tren rumbo a Santiago de Cuba, llevaba la preciada carga de dos maletas que pesaban una tonelada. Ernesto Tizol las cargó hasta dentro del coche que le tocó a ella y las puso entre asiento y asiento. En el otro iba sentado un soldado de la dictadura. Tizol las colocó en el piso y no quedaba más remedio que ponerle los pies encima.