
Por: Graziella Pogolotti
Celia María Hart Santamaría nos dejó preciosos
testimonios sobre Haydée, su madre, publicados ahora, junto a otras
evocaciones, por Ojalá. Las remembranzas íntimas revelan rasgos esenciales de
aquella excepcional personalidad. Cuando ya Haydée no estaba entre nosotros,
Celia María visitó la cárcel de Guanajay. La minúscula celda, compartida con
Melba, tenía un duro y estrecho camastro. Fue un difícil tiempo de silencio,
después de los preparativos del Moncada, el combate, los ojos arrancados del
más querido entre todos los hermanos y el cuerpo destrozado de Boris, el novio.



