30 de diciembre de 2007
Un
día invernal, divisando el mar erizado sobre el cual caían ruidosos relámpagos,
Haydée Santamaría le dijo a alguien que había llegado muy triste a verla: «De esos
rayos de luz que matan algún día sacaremos corriente». Como si las palabras
fueran mágicas, al poco rato el visitante tomó la guitarra que le acompañaba y
comenzó a obrar el misterio de la música. Ante el imponente espectáculo de la
naturaleza, la tristeza se fue disipando hasta quitarle total sentido a la
angustia, hasta dejar en el aire cierta sensación de felicidad.
Años
después rescató aquella escena Celia María Hart,
hija de esa revolucionaria especial que todavía nos seduce por sus cualidades,
por una autenticidad cuya estela no escapa a quienes buscan los mejores
ejemplos y se procuran historias reales donde palpite la posibilidad salvadora
de mejorar la existencia.






